Ideas para promover la creatividad y la imaginación a través de la creación de historias

Siempre me ha gustado leer. Los regalos más apreciados de mi infancia han sido los libros. Me encantaba entrar en un mundo de misterio, fantasía, de sorpresas inesperadas. Me transportaba a un mundo mágico que hacía volar mi imaginación.

En el segundo año de mi licenciatura en Pedagogía, en Brasil, me matriculé en un curso sobre alfabetización de niños y, junto con mi maestra, una mujer y académica maravillosa, participé de un proyecto de investigación sobre motivación a la lectura en la infancia. Realicé una serie de actividades con los niños y las niñas de una de las escuelas participantes. Trabajando en el proyecto, conocí al libro Gramática de la Fantasía, del pedagogo y escritor italiano Gianni Rodari. En sus propias palabras, el libro recoge una serie de conversaciones del autor con docentes del pueblo de Reggio Emilia, en Italia, sobre “algunos modos de inventar historias para niños y de ayudar a los niños a inventar por sí solos sus propias historias”.

De manera muy breve, les comparto algunas de las ideas de Rodari sobre cómo ayudar a los niños a inventar sus propias historias, porque creo profundamente como pedagoga, que la imaginación debe siempre estar presente en el proceso educativo. 

El canto en el estanque 

Al tirar una piedra en un lago o en un estanque, la piedra produce una serie de ondas concéntricas que van extendiéndose y pueden afectar a otros objetos que reciben las ondas, como un barquito de papel, unas algas que flotaban tranquilas, etc.. Otros movimientos invisibles también se propagan, asustando a los pececillos que nadaban tranquilos.. De esta misma manera, una palabra puede producir ideas muy distintas en cada persona que las escucha, como analogías, recuerdos, sensaciones, emociones. Rodari sugiere que uno puede invitar a los niños y niñas a crear historias a partir de una palabra. Por ejemplo, se puede pedir que cada letra de la palabra se transforme en otra palabra que da vida a una historia, a una poesía, a un cuento fantástico. 

El binomio fantástico

Otra idea es crear un cuento a partir de 2 palabras. Deben ser dos palabras suficientemente extrañas una a la otra y su unión un poco insólita o rara, para que la imaginación se ponga en movimiento, buscándoles un parentesco, una situación fantástica en que los dos elementos extraños puedan convivir. Al juntarlas en una historia permite que la imaginación vuele y que también nuestras ideas sobre la realidad y el mundo salgan a la luz. ¿Qué tal juntar bus y gato o carretera y león?

Ensalada de cuentos

En esta estrategia, la idea es mezclar personajes de diferentes cuentos. ¿Qué pasaría si la sirenita, del poeta danés Hans Christian Andersen, se encuentra con Nemo? ¿Y si Pinocho se encuentra con Rapunzel? Nuevas e interesantes historias pueden surgir.

Caperucita roja en helicóptero

Rodari propone que podemos partir de un cuento clásico, por ejemplo, de Caperucita Roja, e identificar algunas palabras clave: “bosque”, “lobo”, “flores”, “abuela”, “niña” y la sexta palabra es la que rompe la serie: “helicóptero”. Se puede hacer lo mismo con diferentes cuentos. ¿Qué pasa si se añade una nueva palabra a la historia?

¿Qué pasaría si…?

A partir de esta pregunta, se pueden crear historias fantásticas. ¿Qué pasaría si mañana me despierto como gato?, o ¿Qué pasaría si un cocodrilo toca su puerta para pedir que le regale un poco de comida?, o ¿Si el bus dónde vas al colegio tuviera alas y pudiera volar? Rodari cuenta en su libro que, en una escuela, los niños y él formularon juntos esta pregunta: ¿Qué pasaría si un cocodrilo se presentase a un concurso de televisión? 

¿Qué tal si propones esta u otra fantástica pregunta a tus estudiantes?

Las fábulas al revés

Se propone invertir los cuentos tal y como se conocen. ¿Qué tal si ahora la caperucita es mala y el lobo es bueno? ¿Si la Blancanieves se encuentra con 7 gigantes? ¿O el pececito Nemo está buscando a su padre y no su padre a él? “Mediante la alteración podemos obtener, además de una parodia de la fábula, la situación de partida de un cuento libre de desarrollarse por caminos del todo autónomos.” (Rodari, p. 55).

El hombrecillo de vidrio 

En esta idea, se escoge un personaje real: una ballena, una persona, de cuentos ya existentes (Cenicienta, Pulgarcito…), o imaginario, de cuentos inventados.  Se le atribuyen unas características o un material. En el libro, Rodari habla de un hombre hecho de vidrio… Vamos a dar otro ejemplo: Anna, personaje de la película Frozen, está hecha de vidrio. Deberá actuar conforme a eso. Decimos a nuestros estudiantes que la historia debe cambiar porque Anna ahora es una mujer hecha de vidrio. Ayudamos a nuestros estudiantes a analizar los cambios que sufrirá Anna, a partir de las características del vidrio:

  • Transparente: esto puede significar que todos pueden leer los pensamientos de Anna…
  • Frágil: las paredes de su casa están hechas de algodón, ella no puede caer porque se quiebra…
  • Suena al chocar con otros objetos: se oye cuando Anna pasea por la casa y toca otros objetos..
  • Etc.

Frente a tantos cambios, ¿cómo podemos reescribir la historia?

Otros materiales posibles que podemos utilizar: hielo, helado, mantequilla, hierro, celofán, mármol, paja, chocolate, plástico, humo, pasta de almendras… A partir del personaje y sus características, se puede crear una nueva historia.

¿Con qué aplicación podemos crear cuentos digitales?

En este momento en que muchos niños y niñas están utilizando las tecnologías para aprender y para crear, recomiendo una aplicación muy interesante, divertida y fácil de utilizar para la creación de cuentos: Storyjumper. Es una aplicación que tiene una versión gratuita con muchos recursos interesantes. Se pueden crear personajes, agregar textos, audio (narración del cuento), efectos de sonido, paisajes de fondo, nuestras propias fotos y dibujos.

Para crear los cuentos, se debe hacer un registro y tener una cuenta. Puede iniciar un cuento en un documento en blanco o con plantillas predeterminadas. Es muy fácil trabajar con el editor de la aplicación. Se agregan los personajes, objetos, paisajes, es posible elegir la tipografía de los textos, su tamaño y color, definir el lugar de cada elemento y personaje de la historia (con las opciones de arrastrar y soltar) y modificar sus dimensiones. Cuando el cuento esté listo, se comparte el enlace para que sus familiares y amigos puedan verlo.

Los y las docentes también pueden crear cuentos y compartir con sus estudiantes. La profesora Marly Escobar elaboró este cuento en Storyjumper para sus estudiantes de pre-escolar. El objetivo era introducir los números de 0 a 5. Después de mostrar el cuento a sus estudiantes, les invitó a que cada uno grabara una secuencia del cuento, retomando lo que más les gustó. Les comparto el cuento aquí.

Les invito a que compartan su opinión sobre estas estrategias. ¿Les parece interesante? ¿Qué tal ponerlas en práctica en sus clases, promoviendo así la creatividad y la imaginación de sus estudiantes?

Imagen de portada creada por www.freepik.es

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